Justicia de Género y Proyecto Casa RedDeVida, desde una visión teológica.
- rdvconsultoriameto
- 8 mar 2022
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Por: Maira Mora Dugarte. Directora de RedDeVida Consultoría Integral
Ponencia presentada en el Departamento de Mujeres de AIPRAL (Asociación de Iglesias Presbiterianas de América Latina) con motivo de la XIII Asamblea General.
Muy buenos días, agradezco mucho a AIPRAL por haberme permitido hoy estar acá acompañándolas en este maravilloso encuentro con hermanas de las distintas Iglesias Presbiterianas de América Latina. Yo soy Maira Mora, soy Presbítera de la Congregación La Resurrección del Estado Mérida Venezuela.
El objetivo de este conversatorio es hablarles un poco del Proyecto Casa RedDeVida, que nació con el propósito de dar respuesta al tema de violencias de género presente en mi comunidad: una comunidad pequeña que queda muy cerca del Centro de la Ciudad de Mérida, se llama Belén, con una población de 549 habitantes, es una de las comunidades más viejas y tradicionalistas de Mérida, donde existe culturalmente mucho arraigo por parte de sus habitantes a la religión católica y sus distintas manifestaciones religiosas, allí se celebran todas las fiestas religiosas que por costumbre hace esa iglesia y las personas participan activamente: fiestas de las distintas vírgenes, misas en las calles de la comunidad, procesiones de todo tipo con altares en las casas, un ambiente religioso bastante interesante. Este aspecto del contexto es importante ya que nuestro proyecto trabaja con espiritualidades ecuménicas.
Pues bien, como les decía el Proyecto Casa Red de Vida nace en el contexto de la Pandemia, en el año 2021, en el que con todas las circunstancias que hemos vivido la humanidad entera, se ha visto agravado el tema de la violencia contra las mujeres. ¿Y que entendemos por violencia de género?: toda violencia que ocurre en contra de mujeres por el solo hecho de serlo, mediado por relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres y que atenta contra su dignidad y derechos humanos
¿Y nos preguntamos? Por qué la violencia de género es un atentado contra los Derechos Humanos de las mujeres?, Bueno porque irrumpe contra su dignidad, contra sus derechos de libertad, de igualdad, contra su derecho a la vida, pero que además ocurre en el contexto del hogar donde debería sentirse más segura, donde se supone que se encuentran con las personas que aman, con quien han decidido compartir su vida, porque es en este contexto donde se requiere de mayor seguridad, mayor paz, porque es ahí donde residen tus hijos, tu familia. Entonces es en este ámbito en donde un acto de violencia impacta mayormente.
Pero no es solo en el hogar, sino muchas veces en el noviazgo, en la política, en los medios de comunicación, cuando el acto se comete por una relación de discriminación y desigualdad por motivos de género. Igualmente, cuando en la calle ya no te sientes segura de caminar y ser libre porque puede alguien irrumpir y atentar sexualmente contra la mujer, por el simple hecho de serlo, de ser presa fácil. Muchas veces no sola las violan, sino también las matan.
Este problema se agrava aún más cuando se presenta desde la niñez y adolescencia incrementándose el deterioro moral y social de la persona afectada. Es además una problemática que impacta el seno de las familias, de la sociedad y se constituye como un nudo crítico que amerita reflexión y acción permanente por parte de los Estados, las organizaciones internacionales pro derechos humanos y la sociedad en general pero sobre todo en el seno de las iglesias. Porque uno de los aspectos más importantes a considerar es que el machismo, el patriarcado que es la base de las distintas violencias, se encuentra legitimado desde las distintas formas religiosas y hablando de nuestras iglesias cristianas históricamente las mujeres estuvieron relegadas y el texto bíblico fue interpretado para sustentar y reforzar el patriarcado. Por eso la necesidad urgente de una relectura bíblica con otra mirada, de allí el feminismo teológico.
Desde nuestra visión, entendemos que la relación existente entre el gran Maestro Jesús y las mujeres permite ver y sustentar de alguna manera teológicamente nuestro proyecto. A continuación, algunos pasajes bíblicos para ilustrarlo:
Como primer aspecto importante, resalto que hay que considerar que Jesús estuvo rodeado de mujeres en su ministerio. ¿Pero quienes son estas mujeres?En el evangelio de Lucas 8: 1-3 se habla del caso de María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios, Juana, mujer de Chuza intendente de Herodes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus bienes…. Eran mujeres rechazadas, no eran mujeres de iglesia, eran mujeres con diferentes vidas e intereses, y sin embargo Jesús las restaura, y las invita a trabajar con él, y estas le acompañan fieles a pesar de las críticas, Jesús rompe tabús y estereotipos de su sociedad, donde aún sus discípulos lo ven mal y lo critican. Jesús nunca desprecia a la mujer, ni la ofende, la aprecia y la estima como criatura de Dios, en un plano de igualdad con el varón.
Igualmente, sirve de base teológica a nuestro proyecto, la amistad profunda que tiene Jesús con María y Marta, en la resurrección de Lázaro. Miremos lo ocurrido a través de Juan 11:17-37. En este pasaje podemos ver cómo estas mujeres son grandes amigas con las que Jesús compartía y con vibraba, a las que amaba, podemos ver en el llanto empático de Jesús una señal de una masculinidad no hegemónica de una nueva masculinidad que enseña la sensibilidad del hombre su dulzura, su ternura su amor por las amigas su profundo respeto por la vida y su praxis: si puedo hacer algo lo hago, confío en mi padre y agradezco por el milagro que ocurrirá, y lo hago porque lo importante es darle a mis amigas la alegría de volver a ver a su hermano. Es un hermoso ejemplo.
Otro aspecto del ministerio es su actitud de aceptación y amor hacia la mujer que le besa los pies y se los lava con perfume, ante los ojos perplejos del fariseo que lo había invitado, lo leemos en Lucas 7:36-50. Este pasaje bíblico habla del perdón necesario en la vida de nosotras las mujeres para lograr restaurarnos, para lograr encontrarnos con nuestra verdadera esencia. es increíble la actitud de Jesús ante una mujer que es vista por la sociedad como una “cualquiera”, si lo miramos hoy día, esta mujer pudiera ser una trabajadora sexual, quizá una mujer que viva en la calle, víctima del alcohol o las drogas, quizá una mujer que lucha día a día por sacar adelante sola a sus hijos e hijas y tiene que hacer “cualquier cosa” para poder hacerlo, quizá una mendiga, quizá alguien que se opone a las reglas de la sociedad moderna, quizá alguien que lucha contra las opresiones, quizá una que no se comporta como las normas establecidas, hoy día diríamos cualquier calificativo dañino y malintencionado. Pero nuestro amado maestro Jesús, hace una invitación a la sociedad al perdón, y ese perdón va ligado al profundo amor que Dios tiene por nosotros y que entre mayor es ese auto reconocimiento y auto perdón mayor es el amor que demostramos a la divinidad. La lección de Jesús en este pasaje es increíble de nobleza y de no juzgar al otro de amor profundo a quien por las razones que sea no se comporta según los parámetros sociales.
Otro caso en que nos apoyamos es el diálogo con la samaritana del pozo, rompiendo todos esquemas pre-establecidos: judío hablando con samaritana, rabino hablando en público con una mujer; ésta era pecadora, pero Jesús la enaltece, lo vemos en Juan 4:1-42. La samaritana es una mujer distinta a él, en pensamiento, en sentimientos y en acciones, distinta a lo que el predicaba es mujer de otra geografía, con otros paradigmas, incluso una mujer que tenía contradicciones internas en su propia vida, consigo misma, una mujer que era vista como pecadora, sin embargo, Jesús no la juzga, sino que la invita a mirarse internamente con una inmensa sabiduría, quizá esa mujer si quería tener un esposo que fuera para ella y no estar con alguien que no la valorara y Jesús toca su fibra desde una pregunta.
Pero además se le revela directamente y le dice que él es ese Mesías amado y esperado por su pueblo, sabe que ella le recibirá en su corazón. Vemos reflejada hoy según este pasaje entonces a una mujer que, a pesar de cargar con todo un cúmulo de prácticas contrarias a su propia dignidad, es capaz de mirarse profundamente y ahondar en su interior para transformarse y buscar en lo profundo del pozo de la sabiduría para levantarse y volver a ser feliz.
Otro caso es la actitud de amor perdonador con la mujer adúltera, cosa inaudita que demuestra que los varones que buscaban apedrearla eran también unos pecadores; Jesús la enaltece dándole la oportunidad de rehacer su vida, esto lo vemos en Juan 8:1-11. En este pasaje se puede observar cómo la mujer adúltera es vista socialmente y digamos que legalmente muy mal como una delincuente, todavía nuestras legislaciones hasta hace muy poco condenaban el adulterio y siempre visto de una manera distinta si es realizado por un hombre que por una mujer. Vemos en el pasaje bíblico que no se menciona el hecho de juzgar a los hombres con quien ella cometió ese adulterio. Sin embargo, Jesús con su inmensa sabiduría no juzga su comportamiento, ni la señala, solo le insta a que no lo vuelva a hacer, nuevamente vemos el perdón, la restauración de la mujer hacia su dignidad, pero desde el amor y el respeto. Diríamos hoy que esta es una mujer que a pesar de ser juzgada por la sociedad donde vive, a pesar de ser señalada por tantos estereotipos impuestos, sabe desde su interior que tiene derecho a cometer errores y también a comenzar de nuevo de ser necesario para volver a empezar. Jesús nunca desprecia a la mujer, ni la ofende, la aprecia y la estima como creatura de Dios, en un plano de igualdad con el varón.
Otro caso es la actitud de Jesús con la mujer siro-fenicia/ cananea, es hermoso ver la actitud de esta gran mujer ante Jesús, quien ante su fe enorme lo lleva a romper viejos prejuicios y sana a la hija de esta extranjera, viendo más allá de su condición de no judía para tratarla como un ser humano en necesidad, podemos leerlo en Mateo 15:21-28. Jesús se muestra indiferente en un primer momento ante la mujer, pero esta insiste y alega inteligentemente para llamar la atención del maestro, busca convencer y finalmente el maestro sede ante el pedimento de ella. ¿Cuántas de nosotras nos identificamos con esta mujer? cuantas veces no sentimos que nuestras necesidades son insatisfechas, que la justicia no llega, pero nos caracteriza un espíritu indomable de resistencia y resiliencia que hace que insistamos, que aleguemos y al final podemos lograr nuestro cometido.
El mismo caso se presenta en Lucas 18:1-8, desde la parábola de la mujer agraviada que acude a un juez injusto y malo, hasta que logra justicia, muestra la entereza y valor de la mujer, su capacidad de luchar por lograr la justicia, se revela en esta parábola la fortaleza de la mujer y el empoderamiento a la hora de luchar contra la injusticia. Esa mujer que es capaz de enfrentarse al opresor y de insistir una y mil veces hasta lograr que se le haga justicia porque sabe que eso la llenará de gallardía y le permitirá reivindicar sus derechos violentados
Igualmente, me gustaría resaltar la fe, la nobleza, la entrega total de la viuda pobrísima que echa la última monedita como ofrenda (la podemos ver en marcos 12:41-44; Lucas 21:1-4). En este pasaje se refleja una realidad muy interesante la mujer y la desigualdad, y cómo ésta a pesar de ser tan pobre y de solo contar con una moneda prefiere entregarla y darla como ofrenda desde su fe y nobleza, Jesús la resalta y le reivindica.
Finalmente, quiero resaltar la sanación de la mujer encorvada (Lucas 13:10-17). muchas mujeres hemos vivido por años encorvadas hablando en sentido figurado, oprimidas, por tantos lastres que la sociedad y que nosotras mismas vamos cargando como pesos que nos han sido recargados históricamente, Jesús sana y restaura todo tipo de opresiones.
Esta visión teológica de las mujeres nos permitió avanzar con la creación de la propuesta Casa RDV. Debido a la situación imperante hoy en día como lo dije al principio en el que vemos que la problemática de violencia se agrava con el encierro por la Pandemia por Covid-19; cada día y muchas veces la capacidad real del Estado de brindar protección efectiva se ve limitada y con ello se acrecienta los sentimientos de impotencia de las mujeres con el riesgo de que el miedo real favorezca un proceso de revictimización a causa de la falta de atención y protección en este sentido.
Es por ello que en el afán de hacer algo para revertir esta situación desde inicios del año 2021 se comenzó a trabajar desde RedDeVida en un proyecto que comenzó con un diagnóstico participativo donde se exploró el tema de la situación de violencia de género en el Estado Mérida, esta exploración se realizó a través de investigación documental de los distintos medios digitales que registran y dan cuenta de las cifras de violencias; entrevistas a funcionarios y funcionarias tanto de atención de denuncias, como de los tribunales, fiscalías, del Instituto Merideño de la Mujer, en las cuales se refieren a la difícil situación de atención y procesamiento de denuncias en tiempos de pandemia, incidiendo esto en la atención debida a las usuarias que lo requieran.
El proyecto se ha ido desarrollando por fases; en una primera fase de este proyecto se realizó una indagación sobre la problemática de violencia de género, a través de la revisión de cifras y estadísticas; es de resaltar que hay dificultad para que los Organismos oficiales suministren cifras al respecto, sin embargo, se pudo avanzar a través de entrevistas a funcionarios y funcionarias de los distintos órganos de atención, prevención y judicialización de los casos.
Igualmente, se realizaron mesas de trabajo comunitarias con mujeres en las cuales se exploró las posibles causas de la violencia de género, exponiéndose múltiples factores que inciden para que éstas continúen sometidas al círculo de la violencia y no puedan avanzar hacia mejores condiciones de vida libres de violencia. Entre ellas, las más incidentes son: condiciones de dependencia económica, baja autoestima, problemas y desordenes emocionales, falta de acompañamiento por parte de especialistas para salir del círculo de la violencia, muchos son los casos en los que prefieren quedarse con las parejas violentadoras para no desestructurar el hogar a través de una separación perjudicando a sus hijos e hijas; falta de conocimiento respecto a sus derechos humanos y las formas de denuncias, entre otros.
De igual forma, se realizaron entrevistas a mujeres víctimas de violencia, que desde su realidad nos aportaron su percepción y experiencia para profundizar y contextualizar la situación para que, a partir de ello, pudiéramos iniciar y diseñar la metodología de trabajo que denominamos RUTA TERAPÉUTICA.
En la segunda fase del proyecto se diseñó una metodología de atención, orientación y acompañamiento a mujeres víctimas de violencias, la misma fue realizada a través de los aportes de un equipo multidisciplinario conformado por: abogados y abogadas, psicóloga, personal de salud, educadoras, orientadora espiritual, teóloga, criminólogas. Y con los insumos de las mesas de trabajo comunitarias realizadas con diversidad de mujeres con las que exploramos la problemática de violencia.
Igualmente, como insumo fundamental tenemos el Curso paquete de servicios esenciales para mujeres y niñas que sufren violencia, elaborado por el UNFPA, en colaboración con ONU Mujeres, UNODC, PNUD y la OMS. De allí emergió esta Ruta Terapéutica que está conformada por los siguientes pasos:
1.-Reuníón Exploratoria: Primer abordaje exploratorio con la finalidad de brindar a la mujer atendida contención psico-espiritual, indagando en la problemática principal que la lleva a acudir a la Casa. Para ello se diseñó un instrumento denominado Hoja de Triaje, que permite conocer a profundidad el caso que debe ser discutido con el Equipo Multidisciplinario que constituimos para tal fin.
2.- Discusión y definición de la ruta: Se constituye el equipo multidisciplinario para a partir de la primera entrevista y la exploración psicológica, discutir el caso y decidir el orden de la ruta terapéutica a seguir. La cual viene dada por:
1. Atención primaria en salud, dirigida exclusivamente a las mujeres víctimas de violencia. Implica no solo la salud física, sino psicológica. En el caso de la casa RDV Tenemos asistencia médica por una médico de familia que es gratuita para las mujeres usuarias del proyecto. También tenemos una jornada permanente de ultrasonidos para atender a la comunidad a precios muy módicos.
2. Acompañamiento y orientación socio-jurídica dirigida a las víctimas que esté presente en todos los momentos y fases del proceso, para evitar la impunidad en los casos, rompiendo el círculo de la violencia y reduciendo así la revictimización al evitar riesgos futuros. Este proceso lo comenzamos en la Casa RDV con una entrevista de triaje, en la cual aplicamos herramientas de contención hacia las mujeres para que se sientan seguras emocionalmente.
3.-. Atención y acompañamiento espiritual/ pastoral, psicológico, social (integral) (desde las espiritualidades) con la finalidad de restaurar a las mujeres víctimas de violencia es su autoestima, su ser integral que le permita encontrar las herramientas para salir del nefasto círculo de la violencia. Este punto es fundamental. Porque las mujeres víctimas de violencias necesitan agarrarse de algo grande e importante que les permita salir de este círculo de violencia y nosotras como cristianas sabemos que el poder de Dios, la fe en Cristo restaurador es esencial en este proceso. Pero una fe basada en una interpretación teológica liberadora. Que desmonte los paradigmas patriarcales de allí que nuestro taller teológico va en este sentido.
4. Atención y empoderamiento económico: Uno de los puntos fundamentales que influyen en la persistencia y ampliación del círculo de la violencia contra las mujeres es la imposibilidad de muchas de su subsistencia económica luego de la separación de sus parejas violentas. En consecuencia, ocurre con frecuencia la reincidencia y la permanencia de la relación por miedo de las mujeres a enfrentar la vida solas sin un apoyo económico que les permita vivir con dignidad. Por lo tanto, se deben incluir en este protocolo propuestas de empoderamiento económico de las mujeres que las lleven a una independencia económica que les permita satisfacer sus necesidades; tal como inclusión en procesos productivos comunitarios, redes de cooperación entre mujeres. es por esto que nuestros talleres van dirigidos a fortalecer estos aspectos. Hemos logrado en Casa RDV apoyar a las mujeres en que avances con sus emprendimientos, con talleres de costura, de peluquería que ellas mismas dan a la comunidad, por ejemplo, una de ellas da masajes terapéuticos y cobra por esto muy económico, pero se ayuda.
5. Conformación de redes comunitarias de acompañamiento a las mujeres víctimas de violencia, en donde se incorporen organizaciones comunitarias y de mujeres que logren denunciar, intervenir, prevenir y acompañar los casos de violencia presentados en las comunidades. Esto ha sido una experiencia enriquecedora porque ha permitido que unas mujeres sostengan y apoyen a las otras
3.- Planes y programas formativos: De acuerdo a los intereses, necesidades y potencialidades de las beneficiarias. Se diseñan actividades educativas y formativas, individuales y colectivas de manera integral y con sensibilidad de género para coadyuvar en el fortalecimiento de las mujeres hacia su empoderamiento. Igualmente están dirigidos a las instituciones púbicas a los y las funcionarios públicos que prestan atención a las víctimas de violencia de género.
Del mismo modo, se realizan abordajes comunitarios a comunidades especialmente vulneradas como a las comunidades indígenas del Estado Mérida, desarrollando talleres y diálogos con ellas sobre distintos temas relacionados a la justicia de género. Igualmente, a través de programas de radio donde se socializa sobre el tema.
En este punto se realizan convenios con la Universidad Bolivariana de Venezuela, la Universidad Politécnica Territorial Kleber Ramírez para desarrollar distintos programas de formación tales como diplomados de Derechos Humanos, Escuela de Psicología comunitaria, los cuales buscan incorporar a mujeres usuarias, a personas de la comunidad en procesos de formación.
4.- Emprendimiento para el empoderamiento y la liberación: A partir de las potencialidades de las beneficiarias, la formación para la autorrealización y el trabajo liberador, se facilitan herramientas metodológicas para detectar y transformar iniciativas productivas para el empoderamiento económico de las mujeres y su familia.
5.- Sistematización y socialización: Para fortalecer la reflexión y comprensión del proceso de acompañamiento a las beneficiarias. Se registran las experiencias de la organización con el fin de reconocer y visibilizar los avances en la lucha, contra la violencia de género en el territorio y generar nuevas acciones garantizando la confidencialidad de los casos. Además de ello, se discute y evalúa cada caso.
Del mismo modo, realizamos acercamiento a Instituciones del Estado que hacen vida en el Estado Mérida, con la finalidad de dar a conocer de nuestra existencia para lograr enlaces y vínculos de apoyo mutuo para realizar un trabajo integrado en pro de la eliminación de los distintos tipos de violencias contra las mujeres. En este sentido nos vinculamos con: Policía del Estado Mérida, Fiscalía del Ministerio Público en materia de violencia contra la mujer. Circuito Judicial Penal, Inamujer, Organización Arte-sanar, entre otras.
En síntesis, este proyecto vino a convertirse en una forma de atención integral y prevención a las mujeres víctimas de violencia de género, que redunda en su erradicación desde una visión integral, un espacio seguro que les brinde la posibilidad de ser atendidas, apoyadas, protegidas, dignificadas y restauradas en todos los ámbitos de su vida.
Para finalizar, nuestro propósito es lograr una mujer sana, que haya roto los distintos círculos de violencias, resiliente que día a día se levanta, lucha por lograr sus sueños contra todas las dificultades, que atraviesa la opresión de la desigualdad, que atraviesa la violencia que es ejercida contra ella y se atreve a denunciar, a romper y a volver a empezar, una mujer que es capaz de partir desde su espacio/ territorio para buscar una mejor vida una vida digna, muchas veces cargando sola con sus hijos e hijas pero que está segura que siempre podrá avanzar porque su fortaleza le permite llegar hasta donde su espíritu fortalecido lo permita.






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