Inauguración del Proyecto de Acompañamiento a Mujeres Sobrevivientes de Violencia Basada en Género en Mérida, Venezuela
- rdvconsultoriameto
- 3 sept 2024
- 7 min de lectura
Por: Maira Mora Dugarte
Presidenta De La Fundación Red de Vida
Introducción
El 1 de septiembre de 2024 marcó un momento crucial en la lucha contra la violencia de género en la Comunidad de Belén, Mérida, Venezuela, con la inauguración oficial del proyecto "Acompañamiento a través de Servicios Especializados a Mujeres Sobrevivientes de Violencia Basada en Género".
Este proyecto, que ha estado en marcha desde 2021, es el resultado de una necesidad urgente identificada durante la pandemia de COVID-19, cuando la violencia doméstica se exacerbó dramáticamente. A través de una metodología innovadora llamada "Ruta Terapéutica", el proyecto busca proporcionar un apoyo integral a las mujeres, niñas y adolescentes que han sido víctimas de violencia, abordando sus necesidades desde los ámbitos legal, psico-social y formativo. Este artículo explora el origen, desarrollo y futuro de este proyecto transformador.
Origen del Proyecto: La Pandemia de COVID-19 y la Violencia de Género
La pandemia de COVID-19, que comenzó a principios de 2020, trajo consigo una crisis sanitaria global sin precedentes. Sin embargo, en paralelo a la crisis de salud, otra emergencia se desarrollaba en silencio: la violencia de género. El confinamiento obligado para frenar la propagación del virus dejó a muchas mujeres atrapadas en sus hogares con sus agresores, sin posibilidad de escapar o buscar ayuda. En este contexto, las cifras de violencia doméstica aumentaron considerablemente, revelando un problema sistémico que había permanecido en gran parte invisible o desatendido.
Personalmente, esta situación me impactó profundamente. A medida que el confinamiento se extendía, recibí numerosos testimonios de mujeres en mi comunidad que habían sido agredidas por sus parejas. La violencia, que ya era un problema grave antes de la pandemia, se había exacerbado, manifestándose de manera indiscriminada y afectando a mujeres de todas las edades y clases sociales. Fue en este contexto de crisis que comprendí la necesidad urgente de actuar.
Influencia de "Unoxcientoymás" y Berenice Sánchez Reina
Mi experiencia trabajando con la organización no gubernamental mexicana "Unoxcientoymás", dirigida por Berenice Sánchez Reina, fue crucial para entender la profundidad del problema y las posibles soluciones. Berenice, una defensora incansable de los derechos de las mujeres, me enseñó la importancia de luchar por la igualdad y la equidad de género, y de construir una sociedad antipatriarcal que desmonte los patrones machistas que perpetúan la violencia de género.
A través de mi trabajo con "Unoxcientoymás", fui testigo de los efectos devastadores de los estereotipos de género, que imponen roles y expectativas rígidas sobre las mujeres. Estos estereotipos, que la sociedad ha normalizado durante siglos, a menudo se interiorizan de manera inconsciente, lo que lleva a muchas mujeres a experimentar violencia sin siquiera darse cuenta de ello. Además, el ideal del "amor romántico", tan promovido por la cultura popular, a menudo se convierte en una trampa que atrapa a las mujeres en relaciones abusivas de las que es difícil escapar.
La experiencia con Berenice me hizo comprender que la violencia de género no es un problema aislado, sino el resultado de una estructura social que perpetúa la desigualdad y la subordinación de las mujeres. Esto me llevó a reflexionar sobre mi propio entorno y a reconocer que el problema también estaba presente en mi comunidad en Mérida.
El Retorno a Venezuela: Reconociendo la Realidad Local
Después de pasar dos años fuera de Venezuela debido a la pandemia, regresé a mi país con una comprensión más profunda de la violencia de género y una determinación renovada para hacer algo al respecto. Al reunirme con amigas y colegas en Mérida, me di cuenta de que la violencia de género no era un problema exclusivo de México o Costa Rica, donde había estado trabajando, sino que también afectaba a las mujeres de mi propia comunidad.
Organizamos reuniones en mi casa en el sector Belén para hablar sobre lo que había aprendido acerca de la perspectiva de género y los derechos de las mujeres. Fue durante estas reuniones que varias mujeres presentes compartieron sus propias experiencias de violencia y expresaron la necesidad de apoyo. Este fue un momento de revelación para todas nosotras: el ciclo de la violencia estaba presente en nuestras vidas y en nuestras comunidades, y era necesario romperlo.
Fue en estas reuniones donde surgió la idea de crear un proyecto que no solo ofreciera apoyo a las mujeres sobrevivientes, sino que también trabajara en la prevención de la violencia de género. La necesidad de transformar la realidad de muchas mujeres se hizo evidente, y decidimos que era hora de actuar.
Creación de la Ruta Terapéutica: Una Metodología Integral
Con el apoyo de un grupo de profesoras universitarias, abogadas, criminólogas, psicólogas y médicas, comenzamos a desarrollar una metodología que pudiera abordar de manera integral las múltiples dimensiones de la violencia de género. Así nació la "Ruta Terapéutica", un enfoque que combina la atención legal, psico-social y formativa para ofrecer un apoyo completo a las mujeres sobrevivientes.
La Ruta Terapéutica no es solo un modelo de intervención, sino también una herramienta de empoderamiento para las mujeres. A través de este enfoque, buscamos no solo brindar asistencia inmediata a las víctimas de violencia, sino también ayudarlas a recuperar su autonomía y reconstruir sus vidas. En estos tres años, hemos atendido a más de 300 mujeres, niñas y adolescentes, ofreciéndoles un espacio seguro donde puedan sanar y crecer.
Además de la atención directa a las víctimas, hemos trabajado en estrecha colaboración con instituciones y organizaciones comunitarias, involucrando a estudiantes universitarios de la Universidad Bolivariana de Venezuela en nuestro proyecto. Estos estudiantes han sido una parte fundamental de nuestro equipo, aportando nuevas ideas y energías, y ayudando a expandir el alcance de nuestra labor.
Investigación y Formación: Construyendo Conocimiento y Capacidades
Desde el inicio del proyecto, hemos reconocido la importancia de la investigación y la formación en la lucha contra la violencia de género. En colaboración con el Centro de Estudios Sociales y Culturales de la Universidad Bolivariana de Venezuela, hemos desarrollado una línea de investigación en Perspectiva de Género, Interseccionalidad y Ética del Cuidado. Este trabajo académico nos ha permitido profundizar en la comprensión de las causas y consecuencias de la violencia de género, y ha sido fundamental para la mejora continua de nuestra metodología.
A través de esta línea de investigación, hemos explorado cómo las distintas formas de discriminación y desigualdad se interceptan para crear realidades complejas y desafiantes para las mujeres. La interseccionalidad, que reconoce que la opresión no actúa de manera aislada sino que se entrelaza, ha sido un enfoque clave en nuestro trabajo, permitiéndonos abordar la violencia de género de una manera más inclusiva y efectiva.
Además, desde 2022, hemos formado parte de las Organizaciones de la Sociedad Civil que trabajan en la respuesta humanitaria para Venezuela en el Área de Responsabilidad de Violencia Basada en Género. Este rol nos ha permitido colaborar con instituciones del Estado en acciones formativas para la prevención de la violencia, compartiendo nuestro conocimiento y experiencia con aquellos que están en la primera línea de la lucha contra la violencia de género.
Reconocimientos y Futuro: El Apoyo de la Embajada de Francia
Nuestro trabajo ha sido reconocido a nivel nacional e internacional. En 2022, nuestra organización, Red De Vida, ganó el primer premio país al Voluntariado de la ONU, un reconocimiento que destaca nuestro compromiso y dedicación en la lucha contra la violencia de género.
Mirando hacia el futuro, el apoyo de la Embajada de Francia, que comenzará el 1 de septiembre de 2024, representa una nueva y emocionante etapa en nuestro proyecto. Esta colaboración nos permitirá mejorar nuestros servicios de atención y expandir nuestra capacidad para llegar a más mujeres en la comunidad de Belén y más allá. Con la experiencia y los recursos de la Embajada de Francia, estamos mejor equipados para ofrecer una respuesta aún más efectiva a la violencia de género, y para continuar trabajando hacia una sociedad más justa y equitativa. Esta intervención no solo incluye la atención directa en la Casa Red De Vida, sino que esta planificada para intervenir en comunidades vulnerables de los Municipios Libertador, Campo Elías y Santos Marquina del Estado Mérida que son los municipios en los que hemos tenido el mayor número de usuarias. Esta intervención se realizará a través de Talleres formativos con los siguientes temas: Perspectiva de género y contexto socio cultural. Gestión de emociones, Normativas que protegen a las mujeres, Salud Sexual y reproductiva, Prevención de delitos sexuales, Nuevas Masculinidades, Gestión de casos desde el punto de vista psico-social. Salud mental y violencia de género. Teología feminista. Equidad de género y Derechos humanos.
También trabajaremos directamente con nuestras usuarias en talleres de medios de vida para el fortalecimiento económico de las mujeres, siendo que la experiencia con el proyecto nos lleva a darnos cuenta que una de las problemáticas fundamentales que genera violencia es la imposibilidad de subsistencia de las mujeres. Con las siguientes temáticas: Proyecto de vida. Emprendimiento productivo. Nuevas alternativas desde el ciber trabajo. Habilidades financieras y en planificación estratégica.
Conclusión
El proyecto "Acompañamiento a través de Servicios Especializados a Mujeres Sobrevivientes de Violencia Basada en Género" no es solo una respuesta a la crisis de violencia que se intensificó durante la pandemia de COVID-19; es una iniciativa que busca transformar las vidas de las mujeres y niñas en Mérida, Venezuela. A través de la Ruta Terapéutica, hemos creado un espacio donde las mujeres pueden encontrar apoyo, sanar y reconstruir sus vidas. Con el respaldo de la Embajada de Francia, estamos preparados para llevar este trabajo al siguiente nivel, ofreciendo una esperanza renovada a todas aquellas que han sido víctimas de la violencia de género.
Este proyecto es un testimonio del poder de la comunidad y la colaboración internacional en la lucha contra la violencia de género, y una prueba de que, juntos, podemos construir un futuro libre de violencia para todas las mujeres.






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